|
Últimos mensajes en el Foro |
Salimos de La Ovetense a las 9:30, y recogimos a 2 nuevos fichajes en la Encrucijada.
Llegamos a Amandi, y comenzamos la ruta desde un cartel que nos indicaba,
pequeño recorrido de la Senda de los Molinos. Caminamos un pequeño tiempo por un camino que pasaba
al lado de una finca cercada por una muralla, que dentro había unos perros muy gafos,
que Nino les metió un palo y al engancharlo no lo soltaban.
Llegamos a Villaverde, allí vimos el primer molino llamado como el pueblo, una vez allí para ver el molino había que cruzar el río y desviarse a la derecha 100m. Después de verlo seguimos adelante y yo cerrando grupo, me pareció ver una persona entre los árboles, me di la vuelta para saber si era así y cuando llegue a donde me había parecido verla no había nada. Pensé: “Nada, visiones” pero después de seguir ruta adelante y viendo molinos, algunos bien y otros mal conservados, llegamos aproximadamente a la mitad de la ruta, donde toda la gente esperaba para no distanciarse mucho y picar algo y sobre todo contemplar un molino muy bien conservado y con una cascada alucinante. Es cuando me preguntan ¿Rosa? Y yo pensando seguro que lo de antes no fue ninguna visión, entonces hablando de posibles causas que le podrían haber surgido. Pensaron en dividir el grupo, y así fue 9 personas proseguimos la ruta y 10 personas vuleta atrás en busca de Rosa.
La gente que seguimos la ruta, llegamos al molino de Peruya, donde el mapa y
el GPS nos mandaba un giro a la derecha, pero no había camino, retrocedimos al molino Nuevo o
molino de Rea, y pensando como era esta ruta, Nino me dijo: "Nieto voy rodear la mata esta,
haber si encuentro el camino por que estos praos tienen que estar abastecidos de una senda al
menos." a lo que le contesto: "Te acompaño."
Entonces fuimos las 9 personas que concluíamos el grupo, y al llegar a una esquina de la finca,
encontramos un sendero amplio comido por la maleza, pues nos metimos monte a través hasta
encontrarlo un poco mas limpio y así llegamos hasta La Madrera según el GPS, Armando para
asegurarse pregunto a una señora del pueblo, y así era. Le preguntamos que por donde se iba a
Peña Cabrera y nos dijo: "Primero ir a la capilla aquella y luego un ramal que entra a mano
izquierda" y allí fuimos y no había ningún ramal, mejor dicho lo hubo y miramos atrás y nos
pareció uno que entraba hacia arriba poco mas delante de la casa de la señora.
Caminamos hacia delante dirección Lugas y es cuando Cuqui ve a una conocida y le pregunta:
¿Cómo salimos a Santa Eulalia? Y la conocida le dijo o bajáis a Lugas y luego a la carretera
principal o subís a Peña Cabrera y bajáis por sendas. Pues había mayoría para subir a Peña
Cabrera y entonces nos indico y subimos.
Llegamos a al área recreativa de Cabrera, donde comimos y disfrutamos también de la maravillosa vista de un mirador situado a tan solo 495m.
Recogimos y fuimos dirección Santa Eulalia, que baje hablando
y escuchando sobre todo a Nerea y Sergio, Nerea me contaba historias sobre perros, la verdad me
duro poco tiempo esos 4 Km.
Al llegar a donde estaba el bus me dijo Sergio: "Nieto Nerea parez que habla por los codos."
- Yo me reí por que eso de “paez...”
Bueno pues aquí vimos a Rosa, tomamos unas Coca Colas, compramos unos tarros de arroz con
leche típico de Cabranes, por el concurso que se celebra allí y nos fuimos rumbo Infiesto.